Posteado por: antuche | enero 22, 2009

Libro(5) La viuda del Eiger

La montaña es el escenario y doce autores nos trasladan a ella para contarnos diferentes temas: de humor sarcástico, de leyenda, de ficción literaria, de remembranza o de digresión personal. El resultado es un libro con cuentos de todos ellos.

 

Antxon Iturriza et. Al. La viuda del Eiger. Relatos de montaña-ficción. Ediciones Desnivel, Madrid. 2007. 151 páginas. ISBN: 978-84-9829-102-5

 

Doce escritores españoles se reúnen en este tomo para hacer un libro de cuentos de montaña, básicamente de ficción. El resultado es un conjunto de estilos completamente diferentes que van de lo más sencillo hasta el más rebuscado que si no se pone atención puede perder uno el hilo de la trama.

De entre los relatos, sobresalen el cuento que le da título al libro:La viuda del Eiger, una obra del escritor David Torres, ganador del primer premio Desnivel de Literatura de Montaña, Viajes y Aventura en 1999 con la novela Nanga Parbat. Buen escritor, lleva de la mano la sensibilidad del lector hacia donde quiere y además le deja escoger el final sin ser notorio.

También está el relato de Eduard Sallent, Dulce perfume de soledad, en donde continúa la narrativa ágil que comenzara en Mientras haya luz.

Hay relatos con olor de leyenda como el de César Pérez de Tudela, sobre una leyenda en el Aconcagua, el de Alberto Martínez Embid y Marta Iturralde, sobre otra leyenda, pero esta vez en los Pirineos, o el de Alejandro Cartujo, sobre el resultado de la búsqueda de oro por conquistadores españoles en el Amazonas en el siglo XVI.

“Pero el hombre no está preso en sus paisajes. Éstos no se le imponen de modo inexorable: en nuestra relación con ellos existe una expresión de libertad y, con ella, una adquisición de responsabilidad. En nuestro diálogo con el mundo existe una relación moral.” (Eduardo Martínez de Pisón, p. 32)

Y las hay que no son cuentos, sino recreaciones de la vida del autor en un estilo más rebuscado del normal, o digresiones sobre un tema, en el mismo tono. Pero entre todo ello, el que más disfruté —por lo alegre— fueMontañas bajo par, de Luis Covaleda, en donde venden las cimas de las montañas más altas del mundo como residencia con el pretexto de:

“Los espacios naturales se están convirtiendo en un territorio donde todo vale, pues los medios técnicos modernos han rebajado el esfuerzo necesario para conseguir cualquier objetivo en casi cualquier espacio natural, ya sea cruzar un glaciar o arrojarte en paracaídas desde la cumbre de los Mallos de Riglos. Todo es asequible, ya no hay barreras, si tienes suficiente dinero para pagártelo y has reservado con dos años de antelación, un rompehielos nuclear ruso te depositará en el polo norte durante un par de horas.” (Luis Covaleda, p. 113)

Todos los autores, salvo David Torres, son montañistas, así que en cierta forma su primera vocación —al menos no de entrada— no es la de escritor. Se nota un salto brusco en la calidad literaria con Eduard Sallent y David Torres y una gran maña tras la pluma en César Pérez de Tudela, por ejemplo.

El libro es interesante por el resultado obtenido.

 

Carlos Rangel Plasencia

Fuente: Montañismo y Exploracion

 



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