Posteado por: antuche | diciembre 13, 2008

Articulo(7) La soledad, esa necesidad de algunos

El primer ascenso a la cara oeste del Tahu Ratum, Paquistán

 

Escalar solo puede ser lo más admirado, pero es sin duda lo más criticado. Kyle Dempster realizó la primer ascensión de la cara oeste del Tahu Ratum, en Paquistán, completamente solo, en julio y agosto

El Tahu Ratum, con el campamento de Kyle

El Tahu Ratum, con el campamento de Kyle

Quizá el montañismo solitario sea el más admirado pero es, ciertamente, el menos comprendido. Quienes lo practican o lo han practicado alguna vez, saben que cuentan sólo con ellos mismos. Se pueden cometer equivocaciones, pero nunca errores. Y no se entiende porque la mayoría de los montañistas ven el montañismo como un acto grupal, cuando en realidad cada quien busca en el deporte lo que quiere. También los solitarios

 

 

 

“Para aquellos que hayan sentido la necesidad de estar solos y lejos, entenderán”, escribe Kyle Dempster en su blog. Él encontró una fotografía que decía simplemente: “La cara oeste del Tahu Ratum (6,651 metros) vista desde el glaciar Khani Basa. La cara no ha sido escalada ni intentada, el primer ascenso fue por el sureste a través del glaciar Tahu Ratum (en 1977). Los picos del centro y la derecha no tienen nombre”.

Kyle sólo recordó lo que ya había escrito antes: “Tengo una adicción, de hecho tengo varias adicciones pero esta es la más reciente e involucra a la escalada alpina”. Retuvo la foto en sus manos y pensó que debería ir a Paquistán para escalar eso que nadie había intentado siquiera

“Las madres pasan por lo más duro. Le dije a la mía: “me voy a escalar a Paquistán solo. Regresaré en tres o cuatro meses.” Es fácil decirlo cuando tienes 25, curiosidad por conocer el mundo y ansías escalar. No puedo imaginar lo que sería escucharlo cuando tenga 51, haya perdido un sobrino escalando y tenga un hijo adicto a la aventura”.

Pero Kyle se fue y estuvo en su montaña solo. Eligió no tener compañía en absoluto: sin porteadores, sin cocinero, sin nadie con quien platicar por semanas. Durante un mes estuvo haciendo viajes para transportar su campamento base y fijar los primeros largos de cuerda y luego, escaló la pared metro a metro de los 1,350 que le calculaba. “Pero eso no importaba, era suficientemente larga”

Un Kyle Dempster agotado y hambriento

Un Kyle Dempster agotado y hambriento

El 20 de agosto decidió abandonar el mundo y perderse en el mundo vertical con comida para 20 días. A pesar de que no llevaba ningún instrumento que le indicara su ganancia en altitud, las fotografías que tomaba con su cámara digital le mostraban con claridad que iba demasiado lento y pronto la comida fue insuficiente.

 

Una tormenta lo dejó inmovilizado por cuatro días en su portaledge y pronto, además del hambre que tenía, comenzó a tener diarrea. Pero continuó. El 10 de septiembre decidió abandonar su portaledge e intentar la cumbre.

“A los 6,500 metros alcancé la inclinada línea de hielo y nieve que llevaba a la cumbre… y estaba harto”. Se dio la vuelta tras haber superado todas las dificultades de la pared. Treinta horas después de haber abandonado su portaledge, regresó a él y tardó días más en bajar.

El retorno a casa se hizo siempre con la sombra del hambre como compañera. “El ayuno se define como la completa abstinencia de cualquier sustancia excepto agua pura, en un ambiente de total reposo. Yo no había estado en un “ambiente de reposo total”…” La salud de Kyle era precaria y a su regreso a la civilización se tambaleaba y tenía que descansar.

“Dos semanas después, en el aeropuerto de Salt Lake City, rodaban lágrimas de la cara de mi madre. Era obvio que había peleado su propia batalla enfrentándose con el estrés de tener un hijo en esa condición física, solo en Paquistán. Fue cuando me di cuenta que yo había hecho lo fácil.”

 

Durante la escalada, hacia el Tahu Ratum

Durante la escalada, hacia el Tahu Ratum

La soledad, esa necesidad de alejarse y probarse a uno mismo, no a los demás. Por eso se hace lejos de todos, sin testigos. La victoria o la derrota como tales no existen. Son sólo el resultado de lo que el solitario hace.

 

 

Kyle es patrocinado por Liberty Mountain y por FiveTen, además de haber recibido apoyo del American Alpine Club.

 

Carlos Rangel Plasencia

 

Fuente: Revista Montañismo y Exploración

 

 

 

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