Posteado por: antuche | noviembre 18, 2008

Noticia(3)INTENTO AL BROAD PEAK

Artur Hajzer regresa al invierno asiático

El alpinista polaco dirigirá un equipo que completan Don Bowie y Robert Szymcazk al Broad Peak. Les aguarda la suma crudeza del Karakorum, allí donde nadie ha logrado coronar un ochomil en la temporada invernal.

artur_hajzer1 Las penurias invernales de las grandes cumbres del mundo, su misterio irreprochable, han vuelto a poner en funcionamiento la imaginación de Artur Hajzer, aquel polaco joven y recio que acompañará a Jerzy Kukuczka a la cumbre del Annapurna, el 3 de febrero de 1987. Artur dirigirá a otros dos alpinistas, el canadiense Don Bowie y su compatriota y médico Robert Szymcazk, a los pies del Broad Peak, una montaña que ha resistido numantinamente todos los intentos en la estación fría, protagonizados en las últimas temporadas por las expediciones de Simone Moro.

Sus posibilidades son notorias. En la trayectoria de Hajzer aparecen tres nuevas rutas en ochomiles y en estilo alpino, a saber: Manaslu, por su cara noroeste en el 86, Shisha Pangma por su arista oeste en el 87 (aquel fue un gran año, dentro de una gran década para los alpinistas polacos), y los 1.500 metros que ascienden el pilar Este de la vertiente sur del Annapurna, al que Hajzer y Kukuczka volvieron en 1988. Su último ochomil, el quinto, lo coronaba en mayo de este año, junto a Robert Szymcazk. Hajzer acompañaba este doctor de las alturas a la cumbre del Dhaulagiri. Hace dos inviernos, Hajzer y Szymcazk formaron parte del equipo que liderado por Krzysztof Wielicki desafió al Nanga Parbat. Robert, al igual que Don Bowie, tomó parte en el intento de rescate de Iñaki Ochoa en la cara sur del Annapurna. El equipo acumula credenciales suficientes para llevar a buen puerto su ambicioso proyecto.

Además, los polacos han sabido entender tradicionalmente los secretos de las grandes montañas en su temporada más inclemente, y durante la década de los ochenta iniciaron un camino que muy pocos habían contemplado como posible, ascender ochomiles en invierno. Así fueron cayendo el Everest, el Manaslu, el Cho Oyu, el Dhaulagiri, el Kangchenjunga y el Annapurna, rendidos ante la potencia incontenible de una generación que cambió algunos conceptos del himalayismo, encabezada por Wielicki, Kukuczka, Leszek Cichy o Maciej Berbeka.

El de este invierno al Broad Peak es un equipo compacto, con intenciones y posibilidades serias, evidentemente la única manera de afrontar una ascensión que pueder suponer un hito si se logra la cumbre (sería el primer ochomil del Karakorum en ser logrado en invierno) u otro regreso a casa con las manos vacías (y el corazón un poco más lleno). Buena parte del resultado, lo decidirá la montaña.

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