Posteado por: antuche | octubre 11, 2008

Relato Enero – Febrero 2007

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Enero -Febrero 2007


  • Actividad: Ascensión Cerro el Plomo

Este fin de semana 25-28 de Enero realizamos la ascensión al cerro el Plomo. Fuimos 10 participantes que vivimos una experiencia única. Felicitaciones a todos!

Participantes:
Alejandro Aguilar
Malba Barahona
Claudio Bravo
Mauricio Fernández
José Figueroa
Juan Carlos S.
David González
Héctor Pérez
John Monroy
Alejandro Olivares

Itinerario realizado:
25 de Enero en la noche: Campamento Piedra Numerada
26 de Enero:Campamento refugio federación
27 de Enero: Ascensión Cerro el Plomo (6 participantes hicieron cumbre)
28 de Enero: Vuelta a Santiago

  • Actividad: Cerro Moai y Cerro Punta Chile

    Vista Panoramica Marmolejo desde cumbre del Cerro Moai

    Vista Panoramica Marmolejo desde cumbre del Cerro Moai

Participantes:

  1. Malba Barahona
  2. Mauricio Fernández
  3. José Figueroa
  4. Juan Carlos S.
  5. Miguel Carrasco

Ubicación: Valle del mesoncito

Actividad: Ascensión Cerro Pintor y Cerro La Parva

Participantes:

Malba Barahona
Claudio Bravo
José Figueroa
Juan Carlos
Mauricio Fernández

Ubicación: Sector Laguna Piuquencillos- Portezuelo Franciscano – Cordón el Plomo

Este sábado 6 de enero nos fuimos a la Parva y el Pintor como parte del proceso de aclimatización para la ascensión al San José en febreo próximo.
El día se veía bastante caluroso, sin embargo, el clima resultó estar muy agradable para caminar. Ascendimos primero La Parva y luego el Pintor sin dificultad alguna, el grupo se mantuvo compacto y con muy buen ánimo. En la cumbre del Pintor vimos cómo las nubes se apoederaron del Plomo y su entorno, en una hora todo se oscureció, y vimos cómo en cancha de carrera el viento rugía.

Esta salida nos animó a continuar con el entrenamiento y acordamos salir el 13-14 de Enero al Glaciar el mesoncito.

Actividad : Expedición Volcan San Jose

Día primero
La Aventura comenzó con el acercamiento en el minibús de Turismontaña, casi 4 horas de viaje, recién alas 12 del día estábamos con mochila al hombro, para superar la primera parte de esta expedición, el Valle de la engorda, 3 horas demoramos en cruzarlo y estar al pie del cerro mismo, el peso de las mochilas era el principal factor para la rapidez con que avanzábamos en esa verdosa pradera, el animo era optimo, estábamos muy motivados en poder vencer ese macizo y su cráter, comenzamos el ascenso lentamente, casi doloroso, seguimos por la quebrada en forma directa hasta la meseta, dejando la ruta larga para el regreso, los cielos se veían algo nublados, algo de viento, pero con una temperatura ambiente muy agradable para caminar. Al llegar a la meseta solo bastaban 40 minutos para llegar al refugio Plantat, la marcha seguía lenta, relajada, mientras avanzábamos, mirábamos de reojo la cima del San José en ese momento cubriéndose lentamente de grises nubes, tras avanzar por las lomas que anteceden al refugio este se mostró como un oasis en medio de un virtual desierto, durante el ascenso, pudimos cruzar palabras con montañeros que no habían podido hacer la cumbre por mal tiempo (¿presagio?), allí estaba humilde acogedor, como una cabaña de cuentos de niños, de piedras envejecidas, un tejado plateado, pero firme y orgulloso, al llegar, esta cabaña de piedra estaba vacía, no habían huéspedes, así que tendríamos un alojamiento tranquilo , sin embargo a media hora de instalados llegaron dos amigos que venían del segundo Campamento, padre e hijo, nos contaron que había mal tiempo que por seguridad no quisieron avanzar. Se ubicaron en las literas restantes y después de una amena charla, nos dispusimos a dormir, antes de eso Alejandro y yo, mirábamos continuamente la cima del Volcán a esa hora cubierto, se veía claramente que nevaba. Así fue el día primero

Día segundo
A la mañana siguiente, muy temprano nos levantamos, después de un generoso y grato desayuno, emprendimos el segundo ascenso, la idea era llegar al campamento 1, temprano, a mas de algunos de nosotros tres, se repasaba por la mente ir mas allá ese día, que también seria talvez, el mas pesado en fuerza y resistencia, las mochilas parecían pesar mas, pero la marcha lenta y pausada evitaba el la fatiga extrema. Monroy se veía algo cansado (mucho carrete) Alejandro como siempre muy relajado, yo algo incomodo, me preocupaba el ascenso, no obstante mientras la mañana avanzaba y la marcha se hacia mas regular, me daba cuenta que avanzábamos mas de lo que creía, alguien una vez me dijo, “ camina como viejo para que llegues como joven”. Poco antes de enfrentar la canaleta pasado las lajas frente al colgante, cambiamos a zapatos de plástico, Jhon espero un poco mas, los breves descansos nos ayudaban a mantener una actitud optima frente a esa trabajosa pendiente que nos esperaba, a lo lejos se podían ver los penitentes, erguido y al mismo tiempo en actitud de reverencia a ese majestuoso Volcán, eran blancos vestigios de hielo que el viento moldeaba. Después de colocarnos lo grampones , comenzamos el tercer ascenso, primero por una ladera empinada con nieve en forma de tobogán, Monroy se veía cansado, Alejandro seguía con su paso cansino, el cual yo trataba de imitar y así mantener un ritmo homogéneo, pasadas las tres de la tarde enfrentamos esos gélidos penitentes, que hacían la marcha ,mas lenta y a los cuales debíamos esquivar, ya habíamos virado hacia el sur, pero del campamento uno, nada, a la nuestra derecha había una loma muy pedregosa, el cielo se nublaba debíamos encontrar luego un lugar para acampar, comenzaba a nevar en forma de plumilla, era el presagio de una pronta nevazon, según el GPS de Alejandro ya habíamos pasado los 4.200 msnm, y del campamento nada, seguíamos subiendo por la ladera de la loma que flanqueaba nuestra derecha. Hasta que cansado de caminar decidimos subir es loma y caminar por el filo en busca de un sector para acampar, la nieve era mas tupida, sorpresivamente, encuentro una terraza rodeada por piedras una amplia pirca solo para una carpa, llamo a mis compañeros que venían detrás de mi a unos 10 metros, allí instalamos la carpa, la nevaron se incremento, con algo de viento, comencé a preocuparme, estábamos en medio de la nube, eran las 4 y media de la tarde y el mal tiempo nos obligaba a cobijarnos en la carpa, a pesar de ello Monroy y Alejandro se veían muy relajados, bromeaban con todo, me veían algo preocupado, sus buen humor me dio confianza, y al final me relaje como ellos, a ratos mirábamos al exterior como el cerro blanqueaba con la nieve no se veía nada de las cima, y aunque no nevara nuestra posición, nos impedía ver mas allá de 100 metros hacia el sur, para pasar la tarde, me toco cocinar, después de comer opíparamente, nos dispusimos a descansar, el cansancio nos llevo al sueño y dormitamos la tarde, mientras afuera la nieve se enseñoreaba con la montaña, pasadas las 7 de la tarde nos acomodamos para comer algo, pan con queso, leche con milo, Milo solo, galletas y demases, era obvio que no pasaríamos hambre, creo que gran parte de peso de las mochilas se debía a la comida, (guatita llena corazón contento) entre bromas y comidas llego la tarde, y el cielo se despejo, para mostrarnos un limpio atardecer, salimos a disfrutar del ese espectáculo de la naturaleza cuando el sol se despide con su manto naranja, era buena señal, una que otra foto, contemplación y al llegar la noche nos fuimos a dormir esperando que el día siguiente pudiéramos llegar cerca de los 5.300 msnm, Así fue el día segundo

Expedicion Volcan San Jose

Día Tercero
La mañana amaneció con cierta nubosidad, Alejandro animaba me diciendo que esas nubes eran pasajera, el desayuno nos revitalizo y continuamos el ascenso, siguiendo por el filo de esa pedregosa loma. Al frente nos espera otro campo de penitentes, mas altos mas gruesos, lejano se veía un sendero cubierto por la nieve, ese camino nos llevaría directo a los 5.000 msnm, eran las 11 de la mañana el cielo volvió a nublarse, y la marcha era mas lenta, debido a lo empinado del lugar a los tupidos penitentes, caía nieve en plumillas, pasadas las 12 del día la marcha era dramática, mirábamos el cielo y las dudas crecían, Alejandro se veía muy serio, allí me entro la preocupación, pero igual sentía que podíamos lograr llegar al campamento alto, de pronto Alejandro detiene la marcha, el objetivo se veía muy lejano, la hora avanzaba y el clima empeoraba moderadamente, allí Alejo, nos pregunta si seguimos o bajamos, la decisión era difícil, habíamos avanzado bastante como para abortar, Monroy se veía indeciso, yo quería seguir, pero si la mayoría decía que abortáramos, tenia que obedecer a esa mayoría, en ese momento por nuestra derecha en lo alto de la ladera que no flanqueaba, bajaban tres montañeros, Monroy les consulto por el campamento 2, estos le contestaron que subiendo esa ladera a solo media hora, Alejandro insistía en bajar porque debido a ese mal tiempo la cumbre ya era historia, votamos, Monroy y por seguir, Alejandro acato con reparos nuestra decisión, tenia la esperanza que las nubes se disiparan como el día anterior y al día siguiente podríamos avanzar hacia la cumbre ignorante de cuanto faltaba, seguía en la delantera y Alejandro cerrando, comenzamos a subir la empinada ladera, 40 minutos después de un trabajo duro de piernas nos montamos en el filo que llevaba a los 5.000 msnm, al llegar a es filo nos encontramos con las pircas del campamento 2, detuvimos la marcha, y acampamos en las pircas, mientras armábamos la carpa mirábamos el oscurecido cielo eran las 3 de la tarde, esa nevaron seria mas leve, pero no lo sabríamos hasta avanzada la tarde, una hora después vemos bajar a un montañero era un Ingles de nombre Jonatan, que había acampado a los 5.000 msnm, y que ese día había llegado hasta el cráter, nos contó que alas 9 de la mañana, la nube lo tapo, debió bajar a los 5.000, ayudado por su GPS, la nieve le llegaba pasada la rodilla, el cruce del glaciar había sido peligroso, no se veían las grietas que estaba cubiertas por la nieve nueva, después de irse, volvimos a evaluar la situación, nos encontrábamos a 4.800 msnm, nevaba en forma moderada, nos faltaban 1.000 mtrs. Para la cumbre, el clima era inestable, poco confiable, a ratos las nubes reabrían para dejar pasar un calido rayo de sol, hacia algo de frió, y luego calor, era un difícil y frustrante decisión, en un momento se oscureció y nevó mas copiosamente, en ese momento se decidió no continuar……………..

Actividad: Ascension Cerro Leonera

Después de varios fines de semana con mal tiempo, los Andes recibieron a los montañistas

Participantes: Claudio Bravo, Cristián Lagos, Juan Carlos y Julio

quienes realizaron la ascensión al cerro Leonera 4954m, ubicado en el sector grupo el Plomo. Felicitaciones!
Estos montañitas vieron desde la cumbre los intentos que hacía el Gope para rescatar al accidentado montañista Ricardo Ríos quien se encontraba en el Glaciar Iver del cerro Plomo. Claudio Bravo presenta su relato.

El pronóstico del tiempo no podía ser mejor. Ya teníamos una Doite pro-aconcagua con Juan Carlos, movilización (gracias a Cristián) y todo hacáa presagiar que tendríamos un buen fin de semana, pero nada me hacía imaginar lo que nos tocaría vivir y presenciar camino a la cumbre del Leonera. Partimos Cristian, Juan Carlos, un amigo invitado (Julio) y yo, el Sábado 24 a las 8.00 am desde escuela militar, en lo personal con mucho entusiasmo, ya que no tenía salida desde nuestro querido cerro el plomo.Pensé, despues de 3 semanas inactivo, será bueno saber en que condiciones estoy. Llegamos al portezuelo a las 10.00 am y comenzamos a remontar ese bendito acarreo de la falsa parva, para luego enfilar camino hacia cancha de carreras. Cristián y Julio parece que ni sentían el peso de sus mochilas, yo parece que llevaba piedras en la mía y Juan Carlos que no se despegaba de su querido mareo que traía desde las curvas de farellones

En el camino nos encontramos con otros grupos que también iban al leonera, al parecer tendríamos compañía en nuestro ascenso, lo que siempre es bueno.Llegamos a cancha de carreras a eso de las 4.00 p.m., armamos campamento después de encontrarlo que quedaba de un nevero y comenzamos a derretir nieve, nos hidratamos, descasamos un rato y nos dispusimos a preparar una rica cena.Cristián y Julio disfrutaban de una cena bien livianita, sopita, tecito, y uno que otro sandwich. En cambio con Juan Carlos comenzamos a preparar el Banquete. Primero, una rica crema de arvejas con crutones que repone “N” al terminar el día y después Bistec al ajoacompañado de huevos al merken (Cómo está?), si alguien no me cree, pregúntenle a Juan Carlos, al menos yo de hambre no me muero “nica”. Bueno al perecer Juan Carlos aún tenía algo de malestar, yo diría entre algo de puna y mareo de las curvas.

En la otra carpa, Cristian y Julio entre chiste y chiste algo apunados y algo mal del estomago, sin lugar a dudas, yo era el más guata de barril de los 4.Pero siempre es bueno comer en la montaña, aunque la altura y la puna nos quite el hambre, siempre debemos hidratarnos y reponer energía con una rica comida, después de todo, la fatiga es una de los peores enemigos en la montaña, una caída, un desmayo, una baja deazúcar, y eso nos puede llevar a cometer un error. A eso de las 9.00 p.m. del Sábado, decidimos dormir, habíamos acordado salir a las 5.00 a.m. del Domingo para atacar la cumbre con los primeros rayos de Sol.Después que con Juan Carlos conversamos como 4 horas, nos dimos cuenta que eran casi las 12.00 de la noche y decidimos apagar nuestras frontales, y decir buenas noches.Al menos para nosotros serían buenas noches, ya que para 3 jóvenes del Pamir era la peor noche que les tocaría vivir. Salí de mi carpa a eso de de las 4.15 am para despertar a la gente, la verdad es que no ví mucho ánimo de hacer cumbre, el cansancio y el mareo en algunos, aún estaba presente.Pero después de un liviano desayuno, emprendimos rumbo hacia la cumbre a eso de las 5.30 a.m.En el ataque a la cumbre cerca de los 4.500 m.s.n.m. Cristián y Julio decidieron abandonar el intento, a distancia me hacían señas que regresarían al campamento y una vez más con Juan Carlos comenzamos a pelear con el leonera igual que como lo hicimos con el vecino del frente(el plomo).Yo me sentía super bien, trataba de tirar lo que mas podía y cada ciertos tramos nos deteníamos y verificábamos cómo estábamos, al parecer me quedó una buena aclimatación desde el plomo. Cuando remontamos la pasada de rocas en el acarreo expuesto y se asomó su majestad el plomo, escuché un ruido de motor, pensé “puta que tienen plata estos gringos…los llevan hasta federación en Helicóptero”, pero de pronto me saco los lentes y visualizo que era un Helicóptero de Carabineros, inmediatamente supe que era algo malo, solo pensé ojalá no sea nada “tan” malo, pero solo unas horas nos dirían lo contrario. Después de remontar los últimos 300 mts (donde hay un lugar muy bueno para hacer campamento de altura …como a 4.700 en un nevero) y subir los últimos 70 mts de roca suelta, hicimos cumbre con Juan Carlos a eso de las 10.30 a.m., con un día precioso pero con ambiente de tragedia.Efectivamente, cuando bajábamos nos enteramos del fatal accidente de Ricardo, alguien que no conocí personalmente pero que no me cabe duda que compartimos la misma pasión por las montañas. Fue una sensación rara, para mí, ya que la cumbre pasó a 2º plano, solo comentabamos con Juan Carlos el accidente.De regreso a nuestro campamento, supimos que Cristian y Julio conversaron con el cuerpo de socorro andino y pudieron tener mas detalles de lo ocurrido, después de derretir nieve y llenar nuestras bolsas de hidratación, mochila al hombro y de vuelta a la casa.Juan Carlos de regreso en el portezuelo se encontró con uno de los amigos del fallecido, fue algo muy especial, ya que ellos venían muy mal anímicamente, Juan Carlos le preguntó algunas cosas, pero el respeto por el momento que vivían fue mas grande que la curiosidad porlo que pasó realmente en ese accidente. Con mucho cansancio llegué a casa, pero sin embargo nada impidió que lo primero que hiciera fue meterme en internet y ver cuanto foro pillaba para saber detalles del accidente.La verdad es que creo que todos ya han leído mucho acerca de este accidente, al igual que yo, pero solo quiero compartir algo que se me vino a la cabeza antes de irme a dormir.Muchos hablan de la irresponsabilidad, otros hablan de como se les ocurrió bajar por el Iver; Otros le echan la culpa al guía, etc,etc.Creo que después de todo, Ricardo ya no está en este mundo y mi única lección de vida que logro sacar y que puedo compartir con ustedes es que nadie sabe cuando será nuestro momento solo nos queda por disfrutar y compartir cada momento con aquellas personas que realmente amamos, nuestros amigos, familias, hijos, esposas, esposos, etc, personalmente trato de vivir día a día como si fuera el “último de mis días” y cuando estoy de regreso a casa doy a gracias a Dios y a la montaña por dejarme volver con los míos, después un beso de buenas noches a mi hija y hasta mañana…..será otro día. Ricardo..¡¡¡ ….Suerte en tu nueva expedición¡¡…QEPD.

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